De uno de esos días que no esperas mucho, solo lo de
siempre, o quizás un poco más de buena suerte, solo un poquito, por ejemplo,
que al subir al camión, halla asientos desocupados, o que no esperes mucho a
que el semáforo cambie al verde, simplezas como esas que momentáneamente te
hagan sentir mejor.
Es uno de esos días en que el destino vuelve cándidamente a
ti sus ojos inexorables, y desafiando todas tus expectativas, te manda algo
hermoso para alegrar no solo un momento, ni un día, sino todo un gran lapso de
tiempo, hasta que te vuelva a mirar y descubra lo feliz que te ha hecho, pero
es hora de pagar por esa alegría, y te quite esa bendición de tu camino, de tu
vida.
Pone algo, o mejo dicho, a ALGUIEN para hacerte feliz, y no
te importa el precio que has de pagar después por eso.
Simplemente eres feliz con esa persona, que entre
6.840.507.003 personas, a ti te ha puesto ese dedo invisible en el sendero de
tu vida, a esa maravillosa persona llena de luz, para regalarte la felicidad
que en estos momentos grises, tanto se necesitaba en tu alma.
Tanto la llegas a querer en tan poco tiempo, que no solo
esta ahora en un lugar específico de tu sendero, sino en todos los espacios,
desde el umbral hasta el sitio menos iluminado, donde nadie conoce bien.
Esa persona ahora tiene tanta luz en ella, que desinteresadamente
ha llenado también de luz tu vida.
Y ahora solo quieres que se quede, que sea real, que no se
aparte de ti, hasta que aprendas a vivir sin ella...
Así le pido hoy a él, que se quede conmigo, todo el tiempo
que sea necesario, que ha llenado un espacio en mi corazón que no me había
percatado de que estaba vacío, hasta que él lo lleno tan perfecta y
satisfactoriamente. Que me ha conquistado con sus detalles, y que yo he pensado
tanto en él...
"Escribiré con besos mi amor en tu ser"

simplemente genial
ResponderEliminar