Quiero, más que nada sé que quiero, más allá te quiero y siento, siento que me hace boom boom, mi corazón, boom boom.Quiero, tanto quiero y quise tanto, y tanto fue que no se cuanto.
Encontrarte! Es mágico como la niñez, algo bonito que nos pasa solo una vez para sentir en nuestra piel la inocencia otra vez...
Javier, un nombre que con poco dice mucho. Dice palabras que me agitan el corazón, los sentimientos. Sentimientos sin nombre, que me obligan a decir que el amor, es N A D A comparado con lo que estamos sintiendo los dos.
Javier, quien me entiende, me quiere, me ayuda, me apoya...
Javier, a quien quiero siempre muy cerquita de mi corazón, a quien conocí con una inmensa tristeza, como la mía, de sabernos heridos, desnudos de sentimientos, con corazones que estaba un poco cansados, otro tanto hartos, de latir, de sentir...
Y así, con esas pequeñas, pero muy sinceras y humildes dosis de alegría, fuimos sanando heridas de un corazón que creíamos insalvable.
Así nos construimos un destino junto, hecho de pequeñas coincidencias...
(Gracias, querido destino
que regalo tan grande ahora
pusiste en mi camino)
Javier, el dueño de un corazón que late dentro mio, que no olvida ni un minuto, ni un segundo, ni un instante, que olvide su mirada, su sonrisa, su voz, su risa, sus caricias que siento en el viento, sus besos que saboreo en mi helado de fresa, que se derrite lentamente al sentir mis labios, mi legua, igual que yo me derrito en ganas de tenerlo cerca, muy cerquita. De que me devore a besos, de que me arranque la soledad.
Javier, Javier, Javier...




