lunes, 10 de diciembre de 2012

Mariposas de neón

...No pude evitar sentir cierto espacio en el pecho, un espacio lleno de frío, así como tampoco pude contener las ganas de llorar, y mis lágrimas, incansables comunicadoras recorrieron libremente su cauce cuesta abajo en mi cara. 
Sentía unas ganas de ver a ese amor que me atormentaba el corazón.
El cerebro dejó las riendas de mi cuerpo, para que el corazón actuara a su libre antojo.
Mis piernas ya no eran piernas, eran ganas de salir corriendo a tu encuentro.
Mis brazos ya no eran brazos, eran fuerza para abrazarte.
Mis ojos ya no eran ojos, eran luz. Luz y agua. Agua.
Mis labios dejaron de ser labios y se convertían ese alguien que extravió su hogar, su guarida. Su refugio, donde encontraba mitigo para su locura, sus ganas de beber, de comer, de sentir y de amar.
Pues yo, ya no era yo, era toda yo ganas de ti.

Ganas de volver a lo mismo...








domingo, 9 de septiembre de 2012

¡Quiero comerme el mundo a tu lado!

Es literal.
¡Quiero ir contigo a Guanajuato!, ¡quiero ir contigo de la mano!
A todos lados. Parezco una pequeña niña, que quiere ir contigo porque tú me entiendes, a pesar de solo haber pasado unas pocas horas juntos, porque quizás tu mano y la mía no encajen bien, cabalmente, pero se siente bien. Me haces sentir protegida y segura.
Por ahora, quiero pasar mi tiempo, y mi sonrisa contigo, mis ganas de vivir, mis esperanzas e ilusiones, mis ganas de conocer.
¿Quieres estar conmigo dentro de unos 15 años, cuando tenga dinero para ir a donde siempre he querido? ¡A Londres! ¡vamos a Londres!
Duerme a mi lado, me lo debes.
Baila conmigo, sabes bailar aunque digas lo contrario, o aunque pienses que yo estoy loca.
¿Pero quienes valen la pena en este mundo, si no las personas ciertamente locas como yo?
Quiero conocer tu locura.
Porque te quiero, porque hiciste que te quisiera y yo deje que pasara. Ahora quiero querer también tu locura.
Porque lo que quiero de ti, es que eres una persona de las que casi no conoces, de esas que parecen un regalo. Eres inteligente, que me hace admirarte. Sabes mil cosas. 
Eres educado, eres todo un caballero, que me hace querer aferrarme a tu espalda. Cántame al oído. 
Yo soy un fuego casi exánime, quiero que seas la brisa que me vuelva a dar vida, para volver a tener esa imperiosa personalidad para explotar contigo.

 No sé si es correcto, ¿pero quien dice si lo es o no? ¡Da igual si no lo es!
¿Nos comemos el mundo?









lunes, 6 de agosto de 2012

Princesa... Ya no puedes hacerme daño



Levanta la cabeza, princesa,


sino la corona se cae...



Todos me dicen 'cambiaste, cambiaste mucho' pero no entienden...todos cambiamos. Cambiamos porque sufrimos, cambiamos porque cometimos errores, y aprendemos. Cambiamos con el tiempo, porque crecemos y maduramos. Vivimos experiencias nuevas y ya no somos los mismos de antes.
 Cambiamos gracias a algunas personas, las buenas y las malas. Las buenas, que entran en nuestras vidas para mejorarlas, nos cuidan, y nunca se van, y las malas, que entran para hacernos ilusionar, nos hacen sufrir, y se van. 
Cambiamos por infinitas razones, pero todos lo hacemos. 
PARA BIEN, O PARA MAL.


En algún lado he dejado atrás, a esa tonta enamoradiza, la sepulte en el umbral de algún baile de primavera. Soy esa misma mujer, mas difícil de convencer, y cuando me dan ganas te uso, se que está mal.

Es que así he sido siempre. Solo quizás, últimamente se me estaba olvidando. Fue una tontería, pensar que por ti iba a poder cambiar...