Y lo que me gustaría vivir una historia de amor…
Tanto lo quise, que
así se cumplió.
Pues lo que yo estoy sintiendo,
amor, es todo gracias a ti. Desde que entraste en mi vida, yo ya no espero nada
más de ésta, porque contigo ya me ha dado todo lo que siempre quise tener,
sentir, vivir. Gracias mi vida, por
entrar a mi vida, y convertirte en todo para mí, con solo una mirada, que no sé
cómo pude disimular lo mucho que me había encantado desde el momento en que te
vi por primera vez, una mirada que me lleno de tranquilidad, y a la vez de
nerviosismo e inquietud, por tener tan cerca de mí a alguien, que hace poco
había entrado a mi vida (y sin embargo, hoy siento que he estado toda mi vida
contigo, que ya no concebiría una vida sin ti) y me había llenado de alegría,
con unas cuantas palabras dedicadas. Un buen 24 de Abril no puede haber elegido
hacer nada más… Pues hoy mi vida no tendría mucho sentido, si ese día no
hubiese decidido encontrarte.
Si un 28 de Febrero no hubiera
hecho algo tan simple como responder un twitt. Y si un 8 de Marzo, tú, mi vida,
me hubieses dicho cualquier otra cosa, y no “sonríe, lucecita de mi vida”, esta
historia sería otra, y no una historia tan hermosa como esta, diferente, a
cualquier forma de amor.
Gracias por llenarme de tantos
motivos para amarte siempre. Si tan solo supieras todo lo que provocas en mi
alma. Me has llenado de tranquilidad, cuando pienso en ti, me doy cuenta de lo
lindo y profundo que es este sentimiento, y que tanta felicidad me ha brindado,
que siento que no puedo más, y quiero llorar de felicidad. Tu llegada me ha hecho tanto bien, ya no me importa nada las tristezas,
se han quedado atrás. Gracias por reparar un corazón que estaba tan roto,
amor.
A veces, siento que el corazón no
puede amarte más, pero la llegada de un nuevo día contigo en mi mente, siempre
me sorprende al darme cuenta que te amo, mucho, mucho más que ayer. Con una
intensidad dominante, incontrolable, que no tiene ninguna mala intensión, solo
ganas de ofrecerte toda mi vida, para que juntos, sigamos construyendo un
camino, donde ya no exista un “tú”, ni un “yo”, sino, un “nosotros”. Y sea para
siempre. Porque todos los detalles, no son por ti ni por mí, son por nosotros,
por esta linda relación que nació en dos corazones que se cansaban un poco de
latir, otro poco de amar, y de entregar todo sin recibir nada bueno a cambio, pero
con este hermoso lazo, que se volvió más fuerte un 7 de Mayo, retomaban las
fuerzas para latir ahora con un nuevo rumbo, un destino compartido, en donde
sabrían que no saldrían lastimados, que podrían entregar su amor sin ningún
temor a volver a perder todo de ellos. Latían felices, plenos de haber
encontrado a esa persona, que tenía el abrazo perfecto, y le brindaba las cosas
que anhelaban sentir desde el primer momento en que supieron la definición de
amor. Pero no fue, hasta que yo te conocí, mi vida, que mi corazón supo lo que
era amar y ser amado por completo.
Te amo tanto, Javier, por estar a
mi lado, por comprenderme, por quererme tal como soy, por aceptar todo lo que
te doy, por nunca hacerme sentir mal, o triste, sino todo lo contrario, que has
borrado toda melancolía de mi ser en su totalidad. Gracias por este tiempo
recorrido juntos, por las cosas que causas en mí, que simplemente no hay
palabras para describirlo, gracias simplemente por ser tú, todo lo que yo
quiero. Y dejarme tenerte en mi vida.
Obviamente, para Javier.
29 de Junio, 2012.


