sábado, 30 de junio de 2012

Una historia de amor...


Y lo que me gustaría vivir una historia de amor… 
Tanto lo quise, que así se cumplió.

Pues lo que yo estoy sintiendo, amor, es todo gracias a ti. Desde que entraste en mi vida, yo ya no espero nada más de ésta, porque contigo ya me ha dado todo lo que siempre quise tener, sentir, vivir.  Gracias mi vida, por entrar a mi vida, y convertirte en todo para mí, con solo una mirada, que no sé cómo pude disimular lo mucho que me había encantado desde el momento en que te vi por primera vez, una mirada que me lleno de tranquilidad, y a la vez de nerviosismo e inquietud, por tener tan cerca de mí a alguien, que hace poco había entrado a mi vida (y sin embargo, hoy siento que he estado toda mi vida contigo, que ya no concebiría una vida sin ti) y me había llenado de alegría, con unas cuantas palabras dedicadas. Un buen 24 de Abril no puede haber elegido hacer nada más… Pues hoy mi vida no tendría mucho sentido, si ese día no hubiese decidido encontrarte.
Si un 28 de Febrero no hubiera hecho algo tan simple como responder un twitt. Y si un 8 de Marzo, tú, mi vida, me hubieses dicho cualquier otra cosa, y no “sonríe, lucecita de mi vida”, esta historia sería otra, y no una historia tan hermosa como esta, diferente, a cualquier forma de amor.

Gracias por llenarme de tantos motivos para amarte siempre. Si tan solo supieras todo lo que provocas en mi alma. Me has llenado de tranquilidad, cuando pienso en ti, me doy cuenta de lo lindo y profundo que es este sentimiento, y que tanta felicidad me ha brindado, que siento que no puedo más, y quiero llorar de felicidad. Tu llegada me ha hecho tanto bien, ya no me importa nada las tristezas, se han quedado atrás. Gracias por reparar un corazón que estaba tan roto, amor.

A veces, siento que el corazón no puede amarte más, pero la llegada de un nuevo día contigo en mi mente, siempre me sorprende al darme cuenta que te amo, mucho, mucho más que ayer. Con una intensidad dominante, incontrolable, que no tiene ninguna mala intensión, solo ganas de ofrecerte toda mi vida, para que juntos, sigamos construyendo un camino, donde ya no exista un “tú”, ni un “yo”, sino, un “nosotros”. Y sea para siempre. Porque todos los detalles, no son por ti ni por mí, son por nosotros, por esta linda relación que nació en dos corazones que se cansaban un poco de latir, otro poco de amar, y de entregar todo sin recibir nada bueno a cambio, pero con este hermoso lazo, que se volvió más fuerte un 7 de Mayo, retomaban las fuerzas para latir ahora con un nuevo rumbo, un destino compartido, en donde sabrían que no saldrían lastimados, que podrían entregar su amor sin ningún temor a volver a perder todo de ellos. Latían felices, plenos de haber encontrado a esa persona, que tenía el abrazo perfecto, y le brindaba las cosas que anhelaban sentir desde el primer momento en que supieron la definición de amor. Pero no fue, hasta que yo te conocí, mi vida, que mi corazón supo lo que era amar y ser amado por completo.

Te amo tanto, Javier, por estar a mi lado, por comprenderme, por quererme tal como soy, por aceptar todo lo que te doy, por nunca hacerme sentir mal, o triste, sino todo lo contrario, que has borrado toda melancolía de mi ser en su totalidad. Gracias por este tiempo recorrido juntos, por las cosas que causas en mí, que simplemente no hay palabras para describirlo, gracias simplemente por ser tú, todo lo que yo quiero. Y dejarme tenerte en mi vida.

Obviamente, para Javier.
29 de Junio, 2012.

No hay comentarios:

Publicar un comentario