
Mmm... creo que ya dejó de llover, ya era justo... llevaba como 3 horas lloviendo. Y como odio los dias con lluvia (que ultimamente... son 6 de cada 7). Creo que es la primera vez que lo confieso, siempre dije que me gustaba el frio, la lluvia, la neblina... Pero no ahora, no desde hace 3 meses, que cambió mi visión acerca de los días húmedos y fríos.
Bueno, todavía no se cumplen 3 meses exactos... pero por ahí vamos.
Bueno, todavía no se cumplen 3 meses exactos... pero por ahí vamos.
Es solo que creo que un día soleado no iba muy acorde con un funeral... hacia mucho calor, que incluso tenia pantalones cortos, una blusa sin mangas y zapatillas. Me subí al auto y a medio camino (30 min.) el cielo se empezó a nublar, y yo empecé a sentir frío, sabia que era mala idea el no cambiarme la ropa.
Ya a unos 5 minutos de llegar a la iglesia de San Agustín (Puebla, Pue), empezó a llover. Estacionamos el auto a un costado de la iglesia y bajamos cubiertos con un paraguas, pero que importaba el no mojarme si tenia tanto frío con esa ropita que lleve. Que importaba sentir frío si había perdido a mi mejor amigo. No importaba más.
Bien, empezó el funeral, eso fue... (creo que me quedé sin palabras).
Ver a mi amigo en una caja, saber que de él solo quedaba esa cajita de cenizas.
Señora, no sabe como lo siento, él era alguien muy importante para mí, lo amo tanto, pensemos que él esta con Dios...La lluvia, los paraguas negros y toda la gente de luto... era el escenario ideal para un funeral. Para el funeral que marcó mi vida...
Las emociones las quiero omitir en esta entrada, simplemente es que aun no estoy lista para hablar de eso.
Pero era el escenario IDEAL. Para llorar hasta sentirme morir.
Es por eso que ahora odio la lluvia. Porque me hace sentir, que me voy a morir sin él.
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